El arte de compartir

Un tema universal para todos los padres es el compartir. ¿Alguna vez ha experimentado las "reglas de vida" de estos niños pequeños?

Si lo quiero... es mío.

Si lo tenía... es mío.

Si pensé en tocarlo... es mío.

Si lo quisiera en cualquier momento en el futuro... es mío.

Usted entenderá. ¡El desafío que significa compartir cuando solo se aprendió lo que le pertenece a uno y lo que le pertenece a otros! Compartir es difícil para los niños pequeños. Afortunadamente entre los tres y los cuatro años, compartir se hace más sencillo. Observe estos desarrollos sociales en su hijo:

  • Los niños de tres años comienzan a experimentar varias técnicas de compartir, como turnarse y cambiar juguetes por un período corto de tiempo.
  • Después de los tres años comienzan a cooperar. Comprenden que dar no significa rendirse y están más dispuestos a dar y recibir con los amigos.
  • Los niños de cuatro años comprenden el concepto de compartir muy bien. Juegan en forma cooperativa con sus amigos y están dispuestos a compartir sus pertenencias.

¿Qué puede hacer para ayudar a su hijo a hacer esta transición?

  • Estimule el compartir. No lo fuerce. Cuando un niño no comparte puede que sienta que sus necesidades son menos importantes que las necesidades de otros niños. Forzar a un niño a que cumpla con esto no es lo mismo que enseñarle a ser generoso. Felicite el compartir cuando lo vea.
  • Reconozca que a veces es difícil compartir. Use la empatía en lugar del regaño para estimularlo a compartir.
  • Dele oportunidades a su hijo para que no comparta. Déjeles separar algunos juguetes especiales antes de un día de juegos para que no tengan que compartir esos juguetes.
  • Comparta con su hijo. Sea un modelo a seguir del comportamiento que desea que su hijo muestre. Comparta comida, libros u otros "tesoros" para reforzar los beneficios de compartir.
  • ¡Entonces, anímese frente a esas "reglas de vida" de los niños pequeños!  Cuanto más comparte un niño, más fácil se le hace.