Castigados por los premios Parte II

Comencé a escribir sobre la orientación de la conducta apropiada para los niños, y como el tema es tan complejo, sentí la necesidad de continuar. En el texto anterior, escribí que nuestro objetivo primordial es apoyar el desarrollo del sentido de "motivación intrínseca" en los niños o el deseo interno de comportarse de manera apropiada en lugar de esperar recibir recompensas o castigos externos. Por lo general recomiendo no usar los "sistemas de etiquetas adhesivas" ni darles dinero, juguetes o golosinas a los niños por portarse "bien".

Sin embargo, es posible que haya momentos en que un sistema de recompensas de etiquetas adhesivas o un programa de incentivos resulte beneficioso. Si decide utilizar este tipo de sistema por un corto plazo con sus alumnos de preescolar o con niños mayores, debería considerar algunos aspectos:

  • Un sistema de incentivos debe utilizarse solo para una expectativa de conducta por vez, de modo positivo para el niño. En otras palabras, diga: "Recibirás una etiqueta adhesiva cada vez que en el auto mantengas tus manos y piernas quietas" en lugar de "Recibirás una etiqueta adhesiva si no golpeas, no das puñetazos, no empujas o no pateas a tu hermano".
  • Sea específico acerca de la conducta esperada. En otras palabras, no diga solamente que el incentivo se recibe por "ser bueno", "ser una niña buena" o "tratar a alguien con respeto".
  • Comunique con claridad cuál será la recompensa y la cantidad de etiquetas adhesivas que necesita obtener para recibir la recompensa. Escoja una cantidad lo suficientemente baja como para que su hijo obtenga los logros.
  • Elija una recompensa que sea significativa para su hijo, pero no una por la cual su hijo se sienta desolado si no la recibe. No utilice dinero ni comida, esto puede dar lugar a adultos que en el futuro sean codiciosos/materialistas o que coman en exceso y utilicen la comida para calmar sus penas en la etapa adulta.
  • Sea siempre consistente, calmo y justo al juzgar los éxitos de su hijo. Pregunte a su hijo si cree que tuvo éxito.
  • El objetivo de un sistema a corto plazo como este siempre debe ser que el niño logre superar la dependencia. Ayude a su hijo a advertir y a desarrollar un reconocimiento por sus habilidades, para que siga estando motivado para lograr el éxito una vez que haya finalizado el sistema de incentivos.

Y lo más importante, asegúrese de que su hijo sepa que su amor no está condicionado a sus conductas; que a pesar de que a usted no le gustan los golpes, los insultos ni la habitación desordenada siempre lo amará.

Respetuosamente,

Richard Cohen, M.A.

Vicepresidente, Educación