¿Mi hijo duerme lo suficiente?

Muchos niños atraviesan sus días sin dormir lo suficiente. Cuando esto sucede, sus acciones pueden ser catalogadas erróneamente como "problemas de conducta". Como consecuencia de la falta de sueño, es posible que tengan problemas para controlar sus emociones. Esto ocurre porque parte del cerebro que nos ayuda a regular nuestras respuestas y acciones se ve muy afectada por la cantidad de tiempo que dormimos.

Los padres a veces no están seguros acerca de cuánto debe dormir su hijo realmente. El siguiente cuadro se creó utilizando información del Sistema de Salud de la Universidad de Michigan. Muestra un cálculo aproximado de la cantidad de sueño que un niño necesita.

Edad y cantidad total de horas de sueño necesarias

  • Bebés: 16 horas, que incluyen siestas
  • Niños pequeños: 14 horas, que incluyen 1 o 2 siestas
  • Preescolar: 12 horas, incluyendo una siesta
  • Primaria: 11 horas por noche
  • Secundaria: 10 horas por noche

El cuadro muestra la cantidad promedio de horas de sueño para cada grupo de edad. Algunos niños necesitan un poco más de sueño, otros necesitan menos. El objetivo es garantizar que su hijo esté durmiendo el tiempo que él o ella necesita. Hágase estas preguntas para determinar si a su hijo le faltan horas de sueño:

  • ¿Mi hijo se queda dormido después de 15-30 minutos?
  • ¿Se despierta fácilmente de su sueño?
  • ¿Está despierto y alerta durante el día?
  • ¿Mi hijo se duerme a menudo en el auto?
  • ¿Parece estar irritable, muy sensible, agresivo o hiperactivo durante el día?

Si la respuesta es "sí" a cualquiera de estas preguntas, es posible que a su hijo le falten horas de sueño. Aquí le damos algunos consejos que pueden ayudar a su hijo a conciliar ese sueño que tanto necesita:

  • Elija un horario natural para ir a la cama, cuando su hijo se sienta físicamente cansado y comience a bajar su ritmo.
  • Cree un ritual simple y constante para la hora de ir a la cama. Incluya actividades tranquilas como cantar una canción, leer un cuento, darse un baño y abrazarse. Finalice la rutina apagando las luces y diciendo "buenas noches".
  • Permita que solo haya dos objetos de confort. Más, podrían generar distracción.
  • Sea constante y firme acerca de la finalidad de la hora de acostarse. El momento de irse a dormir implica acostarse en la cama y dormirse.
  • Use la hora de dormir como un momento de disfrute, descanso, mimos y sueño, nunca como un castigo.
  • Utilice luces tenues para las horas de sueño y luces más brillantes para cuando estén despiertos.
  • Evite el consumo de comidas y bebidas que contengan cafeína durante el día.

La falta de sueño puede provocar problemas de conducta que afectan la interacción de su hijo con otras personas durante el día. Los niños que duermen lo suficiente están mejor preparados para regular sus emociones, pensar mejor y disfrutar del día.