¿Es sano que los niños enfrenten situaciones conflictivas?

El conflicto es una parte natural de la vida humana. A menudo padres y maestros intentan solucionar la vida de los niños para evitarles posibles conflictos. Por ejemplo, a veces solo dejamos a ciertos niños jugar juntos, o mantenemos a los hermanos separados unos de otros, jugando en diferentes partes de la casa. A pesar de que esto parece ser la mejor forma de actuar, es realmente perjudicial para nuestros niños. Los niños deben aprender cómo lidiar con los conflictos respetuosamente y cómo negociar de manera justa, y necesitan tener el momento y la ocasión para practicar estas habilidades.

Los niños observan a los adultos como modelos de cómo manejar el enojo y la frustración. Si gritamos, castigamos o humillamos a otros estamos enviando el mensaje a los niños de que esas son formas aceptables de tratar a los demás. No podemos esperar que los niños sean respetuosos y amables si nosotros no lo somos. No podemos pretender que los niños se escuchen entre sí y solucionen los problemas en forma tranquila si nosotros no lo hacemos. Los niños necesitan una guía en el difícil proceso de la resolución de problemas. Usted puede ser su mentor y su guía si recuerda que:

  • Los niños pequeños son egocéntricos. No espere que comprendan los sentimientos y las necesidades de otros cuando están intentando comprender los propios;
  • Los niños pequeños viven completamente en el presente. Lo que quieren y lo que sienten en un momento es su mundo en ese momento. Pedirles que compartan o que esperen hasta mañana es extremadamente difícil;
  • Tener expectativas realistas según el nivel de desarrollo social y cognitivo del niño le permitirá ayudarlos a que el conflicto o el enojo cobren sentido.

Cuando los niños se enojan unos con otros y entran en conflicto, se los puede ayudar mediante estos simples consejos:

  • Hable con sus hijos con firmeza y calma, ubicándose la altura de sus ojos.
  • Hable clara y honestamente. Las preguntas del estilo "¿Por qué golpeaste a Johny?" no servirán de ayuda. Simplemente NO está bien herir a las personas. Hágales saber que usted está ahí para mantenerlos a salvo.
  • Aliente a sus hijos a que hablen con la persona con la que están enojados sobre cómo se sienten y qué ocurrió. Permítales tener un momento para encontrar las palabras. No hable por ellos.
  • Anímelos a encontrar una solución al problema, ayudándolos a decidir qué sería justo para todos.

El conflicto no es fácil y puede ser atemorizante. Como padres, podemos hacerle un regalo al mundo al ayudar a nuestros hijos a aprender a lidiar con situaciones conflictivas con honestidad y respeto.